77. LA INFLUENCIA DE LA PERSONALIDAD EN EL ASPERGER.

“Cuando se conoce a una persona con asperger, se conoce a una persona con asperger”

Creo que fue Tony Attwood quien lo dijo, sino me pueden corregir, pero es muy cierto.

Durante todo este tiempo de ausencia estuve leyendo el siguiente libro.

Traducido al Español sería algo así como “Estuve ahí e hice eso. ¡Intenta esto! Una guía aspie para la vida en la Tierra”.

Este libro editado por Tony Attwood es bastante interesante; el libro en sí  es una recopilación de los principales factores que causan mayor ansiedad y estrés en la vida de las personas con S.A. hasta ahí se podría decir que parece un libro más escrito por los tan ignorantes, perdón… aclamados “especialistas” en la materia, sin embargo lo que distingue a este libro de otros es que esta vez Tony Attwood no escribió ni dio las estrategias para lidiar con estos factores en este libro ya que al final del día el Dr. Attwood podrá ser un especialista en Asperger, pero no tiene la condición.

Resulta que la sesión de estrategias y consejos para lidiar con estos factores fue escrita por gente con la condición, gente que verdaderamente nos puede representar en ese aspecto y que como aspies, pueden usar su sabiduría para aconsejarnos y guiarnos con respecto a la parte práctica sobre cómo lidiar con esto.

Pero algo interesante empezó a suceder en mi tren de pensamiento a medida que fui leyendo el libro.

Si bien me identifiqué con varias de las anécdotas de los participantes que escribieron este libro e inclusive varios de sus consejos me ayudaron mucho a tener una mayor claridad y perspectiva a la hora de abordar los particulares factores estresantes de mi vida, hubo muchas cuestiones de esas estrategias (diría que fueron la mayoría) que cada vez que las leía pensaba, “pero esto es demasiado RÍGIDO para mí”, “demasiada rigidez me sofoca y me vuelve loco”, “esta estrategia ni de chiste me serviría”.

Una resistencia al seguir la mayoría de estos consejos y estrategias se hacía cada vez más fuerte a medida que avanzaba en el libro y llegó al punto de perder completo interés en seguir leyendo.

Luego conforme fue pasando el tiempo empecé a estar más consciente de los atisbos de mi personalidad que chocaban con varias características del S.A. y conforme eso se fue haciendo más claro para mí, empecé a ver más diferencias entre mi forma de ser y vivir con la forma de ser y vivir de la mayoría de los aspies, les doy los siguientes ejemplos.

Ejemplo 1.

Estoy en un programa de coaching para Asperger, la primer meta con la que yo y mi coach decidimos trabajar es con la de estructurar un horario, ya saben a la antigua, tabla en cartulina pegada en la pared de mi cuarto, con los días y horas definidos y las actividades planteadas a cada hora y día y al final de cada semana yo tenía que enviar un registro en Excel de mi horario para revisar que haya cumplido con las actividades.

Lo intenté, de verdad lo intenté y puse todo de mi parte para que la estrategia funcionara pero no pude, los varios intentos fracasaron instantáneamente y solo me produjo malestar y ansiedad el hecho de no ser capaz de forzarme a hacer una actividad de manera constante a una hora determinada.

Esto me hace completamente diferente de los aspies que tienen rutinas muy rígidas (conozco a un par que TIENEN que comer a la misma hora, en la misma silla, en el mismo lugar de la mesa con los mismos cubiertos, en el mismo plato y el mismo orden de alimentos), ya que eso los conforta y si algo pasa que interfiere con esa parte de la rutina están muy ansiosos y se terminan ponchando para el resto del día. Yo en cambio necesito espontaneidad, mi rutina si es que tengo una, consiste en no hacer las actividades en el mismo orden todos los días y tener libertad en escoger en qué orden hago estas actividades.

 

Ejemplo 2.

Me gusta la improvisación y ser retado a resolver obstáculos inesperados cuando estos se presentan y siempre procuro tener mi abanico de opciones siempre abierto, mi mantra siempre es “si esta opción no se da de seguro hay otra alternativa” y cuando logro resolver algo por mi cuenta usando mi sentido de la improvisación e intuición me siento muy bien y seguro de mí mismo, esto choca mucho con la rigidez mental de muchos aspies, los cuáles observo que al momento en el que algo inesperado se presenta, entran en pánico y quedan completamente paralizados, este rasgo es tan marcado que inclusive varios personajes aspis en series de televisión son representados de esa manera, veo que esta cuestión para nada aplica en mí, la espontaneidad e improvisación son casi como una segunda piel para mí, al grado de que tiendo a veces a revelarme contra lo que alguien me ordena que haga.

Ejemplo 3.

No tolero que me digan lo que tengo que hacer, si hay instrucciones escritas u orales sobre lo que hay que hacer, tiendo a ignorarlas (en la medida de lo posible) y descubrir a mi propia manera y a mi propio tiempo cómo hacer las cosas, hay aspies que entran en panico cuando no hay reglas o instrucciones a seguir y no tienen idea de lo que tienen que hacer o cuando ven a alguien que no sigue las reglas al pie de la letra y empiezan a hacer lo que quieren, para ellos es algo muy estresante tener que lidiar con alguien tan disruptivo todo el tiempo y a mí me encanta eso, disfruto romper las reglas y omitir ciertos pasos para encontrar una forma distinta de hacer las cosas que mejor se amolde a mí.

Ejemplo 4.

Ver tantas opciones = libertad

Hasta la fecha no he conocido a un aspie que ame y disfrute de la libertad de poder decidir entre las varias opciones que tiene la vida, todo lo contrario, muchos de ellos ven opciones y lo sienten como un estorbo que interfiere en sus vidas debido a la sobrecarga sensorial y de información que sufren (ojo, esto no significa que yo nunca me sobrecargue cuando esté sobre estimulado con información) pero me gusta la idea de que uno siempre es libre de decidir lo que quiere hacer en todos los aspectos de su vida y que siempre está abierta la invitación a probar algo nuevo y distinto, inclusive si rechazamos tajantemente esa invitación esa posibilidad siempre estará allí, hay que recordar que nos podemos alejar del cuarto, pero la puerta siempre permanecerá abierta.

Ejemplo 5.

Yo no sé si lo superé o lo reprimí (algo que dudo mucho) pero yo como aspi adulto no tengo ningún interés restringido, puedo hablar de varios temas y me gustan tantas cosas, que no me gusta la idea de limitarme a hablar o aprender de un interés en específico, de niño este rasgo resaltaba más porque era lo que naturalmente se me daba, sin embargo ahora de adulto se me da naturalmente todo lo contrario y es por eso que ya no tengo intereses obsesivos y restringidos.

Esto comprueba para mí que la mejor herramienta que tenemos como aspies adultos es la del autoconocimiento, nuestra personalidad afecta mucho varios aspectos de nuestras vidas, incluyendo nuestras condiciones neurodiversas, yo por mucho tiempo me dio miedo a aceptar estos aspectos de mí por temor a ser juzgado como alguien mentiroso que en realidad no tiene la condición porque no presenta estos rasgos tan característicos del síndrome pero en esto reside la realidad y belleza de esta vida, que cada cabeza es un mundo, cada quien ve la vida de manera tremendamente diferente aunque compartamos la misma condición, además hay varias condiciones o trastornos extra que las personas con asperger presentamos, algunos tienen trastorno de la ansiedad, otros no, algunos tienen depresión otros no, algunos tienen alexitimia, otros no, algunos son altamente sensibles, otros no, algunos tienen rasgos muy sutiles, otros parecen aspis de libro y así sucesivamente.

Nuestra condición humana es mucho más compleja para que se nos intente meter en cajas cuadradas y rígidas que nos quieren determinar en su totalidad.

Si en vez de juzgar nuestras diferencias y las diferencias de otra gente, las aceptamos y celebramos, el mundo sería un lugar muy distinto.

 

 

 

 

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